Qué actitud de Nicole Neumann casi termina su relación con Manu Urcera: «Le tiró un…»

Ahora que todo es felicidad, pascuas, sonrisas, alegría y promesas de dormir bajo las mismas sábanas hasta que la muerte los separe, vale la pena recordar el preciso instante en que la imperial relación de Nicole Neumann y Manu Urcera estuvo a punto de naufragar.

Primero, un poco de repaso por la actualidad más furiosa. La modelo y el piloto de automovilismo -que este año no pudo defender con éxito el título de campeón de Turismo Carretera, la categoría más popular del país- acaban de casarse con toda la pompa en una estancia de 500 hectáreas que era para caerse de cu…erpo entero.

En medio de la ceremonia y ante semejante paraíso natural y arquitectónico, Nicole y Manu «sorprendieron» con una noticia que conocía todo el mundo ya: ella está esperando un hijo. Sí, un varón. El primero para Niki después de las tres nenas que tuvo con Cubero (Indiana, Allegra y Sienna) y el primero también de él, que no tuvo descendencia con ninguna de sus novias. Todos pusieron cara de sorpresa. En una palabra, fingieron demencia.

Ahora, lo que sucedió el día que casi «tiran todo por la borda». Nicole y Urcera estaban en sus primeras citas. En esos momentos de «nos estamos conociendo» que nadie sabe dónde ni cuándo van a terminar. El le propuso ir a tomar un café. Ella le dijo que estaba bien, pero que no quería bajarse del auto porque la gente la iba a reconocer y probablemente empezaría con todo ese merengue de las fotos, los saludos, las palabras y los besos.

QUE PASO EL DIA QUE UNA ACTITUD DE NICOLE NEUMANN CASI ROMPE LA RELACION CON MANU URCERA

Lo contaron, cada uno diciendo lo suyo, Laurencio Adot y Sole Solaro en Mañanísima, el programa de Carmen Barbieri. «El fue a buscar los cafés y ella, así como es, le pidió que el suyo se lo trajera con leche, pero con leche de almendras. Entonces él fue a buscarlo pero en el camino dijo «naaaa, cómo voy a pedir yo leche de almendras». Le dio vergüenza, o pudor… Y le pidió el café con leche, pero con leche común. Y se lo llevó, y todos sabemos como se pone Nicole cuando no la complacen».

«Claro, Nicole se enojó. Y no tuvo mejor idea para vengarse que hacerse la que tuvo un movimiento raro y derramarle el café en el auto. ¡Pobre Manu! Imaginate, él es corredor, es piloto, para ellos el auto es como un hijo. Lo cuidan más que a cualquier otra cosa. ¡Es sagrado! Entonces ellos mismos sabían que si pudieron superar ese momento iban a durar mucho y ahora están casados, de luna de miel y con un hijo». Y colorín colorado, este cuentito de amor se ha terminado.

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